Al mediodía, Macarena acompañó a Rocío a la Clínica Lago Sereno para ver a Ben. Esta pertenecía a la familia Herrera y, como Rocío era una de los miembros de dicha familia, casi todos en la clínica la conocían. Al verlas, la enfermera de recepción se acercó a recibirlas con entusiasmo.
—¡Ay! ¡Qué honor verlas aquí! ¿En qué puedo ayudarlas?
Rocío alzó la barbilla con arrogancia.
—Vinimos a visitar al señor Rojas y a su madre.
La enfermera tartamudeó:
—Señorita, es que… acaban de salir.
—¿¡Qué!?
L