Capítulo 333
Sonia no dijo nada, pero aquella mano que iba a empujarlo finalmente descendió lentamente, mientras volvía a girar la cabeza hacia la ventana. La noche de Puerto Cristal seguía siendo hermosa; además de aquellas luces de neón parpadeantes, también estaban las luces de las zonas residenciales, miles de hogares iluminados, hermosos y prósperos. Sin embargo, en los ojos de Sonia, solo había un frío infinito. Ella lo sabía, ella y Andrés no podían volver al pasado, era imposible regresar. Andrés par