Ana y Camila se encontraron en el baño. Desde el compromiso de Ana con Santiago, su relación se había vuelto más distante, aunque no hostil, por lo que aún intercambiaban saludos corteses.
—¿Cómo está la herida de Santiago? —preguntó Camila, observando a Ana que retocaba su lápiz labial.
—Bien, ya salió del hospital —respondió Ana con aparente normalidad, aunque Camila notó algo diferente en ella, pero antes de poder indagar más, Ana ya había salido después de lavarse las manos.
El ambiente e