—Sonia y Andrés ya están divorciados, ¿cómo podrían seguir enredados?
Andrés... no está loco.
Además, ahora que Sonia está metida en problemas, ¿quién querría involucrarse con ella?
Después de esperar unos minutos más, Ana finalmente se tranquilizó y se dirigió al conductor:
—Vámonos.
—Bien, ¿a dónde vamos?
El conductor respondió de inmediato, pero la pasajera en el asiento trasero no contestó. El taxista la miró extrañado y notó que Ana estaba mirando fijamente hacia algún punto en la calle.
—V