Al tercer día, Sonia finalmente decidió ir al hospital.
Llevaba puesta una mascarilla cuando confirmó con la enfermera que Regina efectivamente estaba hospitalizada.
Sin embargo, la enfermera no le reveló los detalles sobre su condición.
Sonia no insistió más y simplemente tomó el ascensor hacia los pisos superiores.
Apenas llegó a la puerta de la habitación, alcanzó a escuchar una conversación entre Regina y Ana:
—Santiago me parece un buen muchacho, cuando te cases con él seguramente podrás...