Capítulo 19

Capítulo 19

Geraldo sostenía con fuerza el sobre con el sudado pago en sus manos callosas. El sol de la tarde quemaba su piel, y el cansancio pesaba sobre sus hombros, pero no se dio tregua. Fue directo al patio donde tenía retenido su coche, decidido a sacarlo de allí.

Al llegar al mostrador, anunció:

—Vine a buscar mi coche. Está a mi nombre.

El atendente, un joven delgado y serio, lo miró por encima de sus gafas y luego consultó el sistema.

—¿Renovó su licencia de conducir?

Geraldo hizo una mueca, contrariado.

—Todavía no...

—¿Trajo a alguien con licencia para retirar el vehículo?

—Tampoco.

El atendente suspiró, ya acostumbrado a ese tipo de situaciones.

—Entonces, lamentablemente, el coche no puede salir. Solo con una licencia válida o con un conductor habilitado. Mientras tanto, el vehículo se queda aquí... y se cobrará la tarifa de estadía diaria.

Geraldo resopló fuerte, dio la espalda sin agradecer y salió refunfuñando por la calle.

Fue directo al Poupatempo. Sacó número, enfre
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP