Capítulo 12
A la mañana siguiente, María se despertó temprano, sintiéndose renovada. Se tomó una ducha larga, dejando que el agua tibia aliviara las tensiones de su cuerpo. Al mirarse en el espejo, notó que sus heridas ya estaban cicatrizando bien. Con cuidado, se quitó los apósitos, satisfecha al ver que la piel, aunque todavía sensible, parecía saludable.
Se vistió con sencillez y bajó a la cocina, donde el aroma de café recién hecho y pan recién horneado llenaba el aire. Al entrar, vio a Hug