Capítulo 11
Geraldo llegó a casa arrastrando las botas gastadas por el suelo sucio del porche. Abrió la puerta de un empujón y fue recibido por un olor agrio de comida vieja y basura acumulada. El escenario era aún peor que el que había dejado por la mañana: el fregadero lleno de platos sucios, el suelo pegajoso y algunas cucarachas desfilando por la cocina como si fueran las nuevas dueñas de la casa.
Un grito agudo vino de la sala:
— ¡Cucarachas! ¡Ay, qué asco! —la hija pataleaba en el sofá, s