Aimunan
¿Porqué la tranquilidad dura tan poco? Esperaba que al menos la felicidad me durara un poco más pero la vida me seguía negando tal dicha.
El rostro de Jía era un cúmulo de rabia, odio e incredulidad hacia mí.
—¿Vas a ser Papá Alex?—se reía sarcásticamente.—Tía te están tomando el pelo ¿Verdad primo?, no deberían jugar con lo sentimientos de mi Tía—sus manos tocaron los dedos de Alex.
—¿Qué haces aquí?—la voz neutral de Alex la hizo sobresaltar.
—Yo estaba por aquí cerca y los