Mundo ficciónIniciar sesiónArya se retiró a una pequeña cabaña en el bosque, un lugar donde solía pasar tiempo en soledad. Allí, rodeada de árboles antiguos y los susurros casi reverentes de la naturaleza, comenzó a practicar. Al principio, los resultados fueron frustrantemente modestos; pequeñas chispas de luz danzaban con timidez entre sus dedos y algunas hojas, con un esfuerzo titánico, apenas flotaban en el aire. Cada intento fallido era un pequeño pinchazo de desilusión, pero con cada chispa fugaz, sentía cómo un







