121. ¿Qué vamos a hacer?
Laís
Me quedé parada mirando el acta como si pudiera explotar en cualquier momento. El papel era fino, casi ridículo de tan ligero, pero pesaba una tonelada en mi mano temblorosa. Oficial. Firmado. Sellado. Mi nombre al lado del suyo. Laís Bayron. Yo, casada. Con André. En Las Vegas.
Mis piernas parecían hechas de gelatina. Caminé de vuelta hasta la cama despacio, como si cualquier movimiento brusco pudiera despertar al universo entero y gritar «¡son idiotas!». André dormía de lado, cabello tod