122.
André
El aeropuerto era un caos organizado, como siempre: las rueditas de las maletas resonando en el suelo frío, anuncios metálicos superponiéndose unos a otros, gente corriendo como si el mundo fuera a acabarse si perdían el vuelo. Yo caminaba al lado de Laís, pero había un espacio entre nosotros que no era solo físico. Era una especie de cautela silenciosa, un miedo mutuo de tocar el tema que flotaba sobre nuestras cabezas como una nube pesada.
Un matrimonio en Las Vegas. Una partida de matr