Capítulo 48. El frío que congela su corazón...
Leonardo estaba expectante por su supuesto castigo a manos de la mujer de hielo que lo encendía poderosamente.
Lo estaba deseando ansiosamente.
Sin embargo, ahora algo lo ponía demasiado nervioso, y era la incómoda idea de delatarse delante de la señora Fritz. Dejar entrever lo que sabía, lo que eso le hacía sentir.
Temía que ella se diera cuenta que había indagado en su pasado, y había descubierto su secreto.
Porque, casi con certeza, ese debía ser el secreto doloroso y misterioso de Emma… ¿