Epílogo. El corazón sin hielo
La brisa del mar acariciaba su cuerpo tostado por el sol, mientras entrecerraba los ojos recostado en la arena blanca de una playa de ensueño.
Si algo disfrutaba desde su matrimonio, eran las vacaciones en familia que nunca había tenido antes.
Miró a su lado y no pudo contener una sonrisa divertida.
Ella tenía el cuerpo cubierto de punta a punta de bloqueador solar y un sombrero blanco de ala ancha. Pero dejó de reírse por dentro cuando se dio cuenta lo hermosa que estaba con su bikini color co