Capítulo 76. Un sueño hecho realidad
-Digamos que, o vive cómodamente por el resto de sus días sobre la faz de la Tierra… o pierde su vida…
Ella abrió los ojos, comprendiendo todo.
-¿Alexei?
Leo asintió.
-Muy a mi pesar, no podía hacer esto solo. Y él parecía feliz ante la idea de deshacerse de un Karl maltratador.
Emma sonrió. Eso era seguro.
Como si la vida le hubiera dado al ruso su revancha.
Si era así, el señor Schmidt, en verdad no volvería jamás.
Leonardo, sin soltarla, miró a su alrededor, al lugar que ella había establ