Capítulo 38. Amarla intensamente
Realmente, Emma era una mujer singular.
Tenía tantos matices que era imposible para él no sentirse atraído como si gravitara alrededor de su cuerpo.
Lo había deslumbrado desde el primer día.
Ahora, simplemente confirmaba sus primeras impresiones.
La observó con detenimiento antes de hablar:
-Déjeme entender lo que me ha dicho, señora Fritz. Usted le ha dado dinero, durante años, a la amante de su marido, que tiene un hijo. Y ahora, además, quiere darle trabajo a su prometido para cuidarla de s