Capítulo 117 — Te necesitamos.
—¿Estás segura de que no quieres ir a la clínica? Solo por precaución; anoche estuviste muy inquieta y te quejabas en sueños —reveló Kilian en su tercer intento por sacarme de la cama, su mano toqueteando mi frente como si buscara algún indicio de fiebre.
Dios, solo déjame dormir, Volkov... Al menos un rato más.
—Estoy bien, Kilian —le mentí, sin abrir los ojos y enrollada en las sábanas como un gusano dentro de su capullo—. Solo necesito descansar... Y que dejes de tratarme como si fuera de cr