Meses después…
Felipe llegaba con Izan en su domicilio que para entonces ya compartía con Samantha. Su relación era pública y su mejor amigo no pudo más que apoyarlos porque a pesar de la diferencia de edad, Felipe es un buen hombre y cuidaría de ella.
Ver como su amigo aceptó todo sin rechinar, lo hizo sentir un imbécil, pero ya no podía regresar el tiempo. Izan, le seguía diciendo al Sr. Mono y tío, y lo que más le dolía era que seguía preguntando por su padre.
Nunca le dijo a Samantha lo q