Felipe llega a la sala de espera y Joseph y Sergio no dudan en darle un fuerte abrazo.
Con sus ojos a punto de desbordarse le pregunta a su amigo.
—Dime que están vivos…
—Feli…
—¡Maldición, yo lo dejé con vida, por ellos, por mí, por…!
Grita golpeando la puerta que está a un lado de él.
—Están vivos, sin embargo, Izan está en coma y la bebe…— Felipe no escucha lo demás y camina a pasos rápidos a cuidados intensivos y golpea el vidrio con fuerza al ver su hijo entubado y con todas esas máq