Sofía se miró en el espejo de su habitación en la casa de campo de los Vanderbilt, ajustando el suéter de cachemira color crema que había elegido cuidadosamente. Los jeans oscuros y las botas altas completaban el look—casual pero estudiado, el tipo de atuendo que le recordaba a Stefan las tardes de otoño que habían pasado juntos.
Su teléfono vibró con un mensaje de su contacto en la mansión Vanderbilt. Roberto, el nuevo asistente de jardinería que había resultado ser sorprendentemente susceptibl