Casi dos meses.
Luciana lo calculó sin querer una mañana, mientras esperaba que el café se hiciera, mirando por la ventana de la cocina de la mansión la línea de los castaños del jardín norte. Casi dos meses desde la noche del MET. Uno y medio desde el Bronx. Seis semanas desde el museo. Cuatro semanas desde los girasoles en la jarra azul de Mary.
Dos meses en los que Julian había entrado en su vida como entraba en los edificios que diseñaba: sin anuncio, con atención, preguntando siempre si lo