El hotel de Midtown llevaba tres semanas siendo el lugar donde Ethan dormía cuando decidió que necesitaba salir de ahí.
No porque el hotel fuera malo. Era exactamente lo que había buscado: funcional, sin historia prestada, con un escritorio de superficie suficiente, conexión estable y la discreción específica de los espacios que no piden que les prestes atención. Lo había elegido por las mismas razones que elegía casi todo: porque hacía su trabajo sin estorbar el tuyo.
El problema no era el hot