El cóctel terminó a las once y media.
Salieron por la entrada lateral del edificio de Park Avenue. No por la principal. La entrada principal era para quien necesitaba ser visto saliendo. Ellos ya no necesitaban eso.
El frío de finales de marzo los recibió seco, sin disculpa. Un viento breve que se coló por el cuello del abrigo antes de desaparecer entre los edificios.
El taxi ya esperaba.
Liam entró primero. Thomas al fondo. Stefan en el medio, como siempre, aunque ninguno de los tres lo hubier