Jerome lo vio antes que nadie.
A las siete cuarenta y dos de la tarde del martes, el ticker de Bloomberg mencionó el nombre de Sterling Industries en relación a un segmento de las ocho. Jerome no lo dijo en voz alta. Tomó el teléfono, escribió cuatro palabras al número de Luciana y lo dejó sobre la consola del pasillo con la postura de quien acaba de registrar información que no puede ignorarse.
El mensaje llegó al despacho del piso cuarenta y dos antes de que el reloj marcara l