La sorpresa que le aguardaba a Ares era más grande de lo que hubiese imaginado.
Antes de bajar a la sala de su mansión,pensó muy bien lo que haría.
Alessandro le había resultado efectivo y tal como lo prometió, capturó a la esposa del Lince.
—Patrón,tengo a la mujer del individuo,usted la conoce,no se imagina.
— Dime quien es ella.
Ante el silencio de Alessandro decidió bajar las escaleras.
La mujer estaba de espaldas y al darse vuelta pudo apreciar la cara de incredulidad de Ares.
—¡No puede s