Con incredulidad Selene escuchaba una conversación telefónica de su esposo.
Los pasos del ama de llaves le hicieron colgar la bocina,con agilidad. se escondió en un rincón.
Ares seguía en el estudio hablando por teléfono,no se dio cuenta de que había sido oída su charla.
Era la hora de ir al lugar a donde tenían cautivos a dos hombres con los que tenía que ajustar cuentas.
—Mi amor,tengo que ausentarme,será por un par de horas.- Buscó besar su labios y ella giró la cara.
— ¿Estás molesta?
Un s