El pequeño estudio que Luna usaba como oficina en la mansión ahora tenía una segunda silla. Frente a una pizarra blanca llena de nombres, fechas y flechas conectadas, Luna y Elena trazaban el mapa de la corrupción de Javier. El aire olía a café y a tinta de marcador.
—Tenemos las finanzas con las pruebas de DJ —decía Luna, señalando una columna—. Tenemos el testimonio de Elías sobre los primeros días y la presión sobre mi padre. Tenemos tu testimonio sobre la manipulación a mi madre y a ti. Lo