Día siete. 8:53 AM. Mansión Blake. Confrontación Exterior.
Valeria se acercó a Leonardo, el reloj de la ignición de QHI marcaba siete minutos.
El rostro de Leonardo era una máscara de derrota, el hombre de negocios más despiadado de su generación estaba de rodillas ante su propia debilidad: el amor por su hermano.
—La clave se autodestruye al contacto —repitió Leonardo, extendiendo el brazo con la pulsera de seguridad.
Valeria no dudó, su mano, firme, tocó la pulsera, en ese instante, una peque