El frío de la noche invernal golpeaba con fuerza los majestuosos vitrales de los pasillos laterales, pero a medida que el Príncipe Aiden y la pequeña Ania se acercaban a los invernaderos reales, el ambiente se volvía templado y agradable. Los jardines de cristal eran una proeza arquitectónica del palacio: una inmensa cúpula transparente donde la naturaleza desafíos al invierno. Al cruzar las puertas de hierro forjado, el aroma dulce de la tierra húmeda y la fragancia intensa de los girasoles in