Lia se quedó mirando la pantalla de su teléfono durante varios minutos, como si las palabras pudieran desaparecer si las miraba el tiempo suficiente.
“¿Esto también es parte del contrato? Ten cuidado, Lia. No todos los secretos permanecen ocultos.”
La foto adjunta era borrosa pero clara: ella envuelta solo en una toalla, mojada, y Alejandro de pie muy cerca, con la camisa remangada y la mirada intensa. Parecían dos amantes en medio de una discusión apasionada.
Con las manos temblorosas, Lia bor