La amenaza llegó de la forma más inesperada.
Era una mañana tranquila. Mateo dormía plácidamente en su cuna después de la toma de las 7 a.m. Lia estaba en la cocina preparando el desayuno mientras Alejandro revisaba correos en su tablet. Todo parecía en calma después de la última entrevista.
Entonces el teléfono de Alejandro sonó. Era Daniel Torres. Su voz sonaba urgente:
—Señor Valtierra, tiene que ver esto ahora mismo. Camila acaba de filtrar un video. Está en todos los portales importantes.