Capítulo 91.
Capítulo 91.
Narrador omnisciente:
Gabriela se había acostumbrado a las noches en vela, a los llantos repentinos de Adrián y a la sensación de que el día nunca tenía suficientes horas. Pero esa madrugada había sido distinta: apenas logró cerrar los ojos. La conversación con Arturo seguía repitiéndose en su cabeza como un disco rayado.
“Yo seré el único que siempre esté aquí”.
Ese eco venenoso le helaba la sangre.
Se levantó con el cuerpo pesado, fue hasta la cuna y acarició el cabello sua