Capítulo 27.
Capítulo 27.
No sé cuánto tiempo llevo aquí. Las horas se me hacen eternas. Jorge no ha vuelto a hablarme desde que soltó aquella bomba: que quería un hijo conmigo. ¿Quién demonios se cree que es?
He pasado la noche en una de las habitaciones del ático, con la puerta cerrada… aunque no con llave. Sé que podría marcharme, pero ¿a dónde? Sé que me encontraría. No tengo mi teléfono, no tengo mis cosas, y dudo que me deje salir así como así.
Además, no sé qué me da más miedo: que me retenga por