Elsa estaba muy emocionada porque llevaría ese día a su novio al departamento de Mónica. La confianza entre ellos aumentó.
—¿Estás segura de que tu amiga no se enojará? —preguntó, apenado.
Ya estaban en la puerta, tocaron el timbre.
—Ya le avisé. Ella está muy emocionada por conocerte —expresó, sonriente—. Quiero que sepas que Mónica es como una hermana para mí.
Elsa se aferró al brazo de su novio cuando Mónica abrió. Entraron con timidez, y su corazón no dejaba de latir. La niñera había pe