Los meses pasaron en un abrir y cerrar de ojos. La relación entre Mónica y su jefe iba escalando, la confianza entre ellos aumentó.
El día de la sesión de fotos había llegado. Su amor se presentaría ante el mundo, y faltaba poco para que Victoria cumpliera dos añitos.
—¡Jefa! ¡Ya Rafael está aquí! —exclamó Elsa, cargando a Victoria.
La niñera estaba más contenta que de costumbre, porque había logrado formalizar con un apuesto hombre con el que tuvo múltiples citas durante esos meses.
—¡Papá