—Eso fue…
—Exagerado. Ella siempre ha sido exagerada a la hora de compartir lo que piensa —proclamó Rafael, volviendo a lo suyo—. No te preocupes. Cintya no será ningún problema en nuestra relación.
—¡¿R-relación?!
—Seremos marido y mujer, ¿lo olvidas?
—P-pero será de mentira… No tienes que tomártelo en serio —expresó, nerviosa y con la garganta seca—. Puedes estar con quién gustes.
—Si voy a prometerte fidelidad en el altar, lo haré aunque nuestro matrimonio sea falso —dictaminó, decidido