—¿Qué haces aquí? —Sacó a Victoria del coche para cargarla en sus brazos, le preocupaba.
La bebé seguía dormida, tenía el sueño profundo.
David se quedó viendo a la niña. Supo de inmediato que sí era su hija, porque los rasgos faciales y el color de cabello eran idénticos a los suyos.
Todo ese tiempo creyó que Mónica mentía. Eso significaba que tenía dos hijos…
—¿Por qué no me buscaste? —preguntó él, sentándose frente a ella.
Mónica se puso a la defensiva, inclinó ambas cejas. David solo l