A pesar de que su abuelo le pidió que no se metiera en problemas con sus aliados en la organización, Michael ignoró todas las reglas.
Agarró a Ulises del cuello, lo apretó con fuerza. No iba a permitir que le hicieran bullying a su chica. Ulises estaba cagado, lo menos que quería era morir a manos de su nuevo jefe.
—P-por favor… —suplicó, sin respirar con normalidad.
Empezó a ponerse morado. Sara, al ver que su amigo estaba descontrolado como la última vez, lo abrazó por detrás para calmarlo