Mateo llegó al edificio de la empresa y preguntó por Victoria en la recepción. Le dijeron que subiera el ascensor hasta el segundo piso y diera un cruce a la derecha.
Él hizo caso, nervioso porque no veía a su amiga desde la confesión que le hizo.
¿Podía actuar con normalidad?
Llevó una mano a su pecho, inhaló hondo para calmarse y terminó chocando con un hombre de cabello negro y mirada intimidante, aunque era más pequeño que él.
—Discúlpame.
—No recuerdo que trabajes aquí —Alex lo detall