Una vez que todo estaba en orden y la noche había llegado completamente, Mónica se encontraba en la habitación junto a su esposo.
—¿Estás contenta?
—Hubiera preferido ver a David tras las rejas… —resopló, pensativa—. Cuando lo vi morir, fue… extraño.
Se sentó al lado de Rafael en la cama matrimonial. El suave colchón se hundió entre ellos, y él la miró confuso por sus palabras.
¿Le preocupó David por un momento?
—¿Qué quieres decir? —Frunció el ceño—. Ve que me pongo celoso.
Mónica soltó u