A media mañana, después de una sesión de estudio intensa donde Farah demostró su independencia técnica al resolver un modelo que incluso Henderson habría envidiado, decidió subir una foto a sus redes sociales. Era una imagen de su escritorio lleno de libros, sus nuevos bolígrafos de gel y una taza de ese café con canela.
Escribió: "Recuperando el control. Los datos no mienten, y el café correcto ayuda a ver la verdad".
Apenas cinco minutos después, su teléfono vibró. Una notificación de Instagr