CAPÍTULO VEINTIOCHO (Elena) Lo vi mientras se la follaba. 🔞
Seguía en la silla cuando terminaron.
No porque no pudiera moverme —me había desatado las muñecas, la cuerda había desaparecido, podía levantarme y salir—, sino porque mis piernas aún no habían recibido el mensaje y mi cerebro estaba ocupado con cosas que no podía dejar de darle vueltas, quisiera o no.
Luna había sido ruidosa.
No me lo esperaba. Ni la realidad de aquello, ni la crudeza específica y desinhibida de aquello —la forma en que ella había gemido cuando él le había separado los muslos