No recordaba que Francisco fuera tan insistente...bueno, si, lo recordaba. Había pensado durante todo el día a esa forma en que él la había seguido entre los arbustos de moras cuando ella quería escapar. Solo que no se esperaba que ella valiera la pena. Después de todos estos años, después de que él había dormido con otra. Encontrarlo en la puerta de burdel, sentado, esperandola, fue una sorpresa. Su rostro se iluminó cuando vió su sonrisa mientras estudiaba cada pliegue de su vestido.
- No