Al cuarto año de matrimonio se decidiò a confesar todo a su padre. No habìa hablado con èl en mucho tiempo. Su marido se lo habìa impedido diciendo que era demasiado grande para seguir detràs de su papito. Sin embargo ella sabìa que Marco se podrìa dirigir a la Villa para entregarle esa carta si ella se lo pidiera. No habìa tenido noticias de su padre desde hacìa mucho tiempo.
Querido padre:
La vida aquì es rutinaria y aburrida, preferìa la villa, en donde todo era verde y el viento sopla