La semana siguiente Artemisa no fue a visitarla, en su lugar le fue enviada una misiva que le informaba que su hermana estaba en cama con un fuerte dolor de cabeza y fiebre. La muerte la estaba persiguiendo a ella tambièn, de la misma forma que atrapò a su padre.
Celestina no dormía y comenzó a rezar cada segundo. Todas miraban a Sor Celestina con compasión y se unían a sus rezos.
Finalmente llegó la tragica noticia. Artemisa había muerto en la noche fría del de octubre.
- Julia, la nuer