-Lo siento...yo- Francisco estaba avergonzado.
Incluso las almas más puras pueden tener unas gotas de maldad en su interior. Francisco pensaba de haber cometido un error apenas había regresado a la Villa. Pensaba que había sido egoista de su parte regresar después de aquella mañana. Ella tenía una vida y él solo era un fantasma del pasado que aún la lastimaba porque él nunca había sido suficientemente bueno para ella. Y no solo le había fallado a ella, le había fallado a Rebecka.
-Te querré y