Cierro los ojos mientras pruebo el risotto del que tanto hablaba Jordan y estaba delicioso. Definitivamente ese sería el plato de entrada, no hay discusión.
— ¿Es ese?— pregunta la rubia a mi lado.
— ¡Sin dudas! Señora, ¿puede traernos los siguientes platos para elegir el principal?— Digo y la señora de cabello gris bien peinado sonríe y se va hacia la cocina.
Minutos después veo a varios camareros trayendo todo tipo de comida, haciéndome la boca agua.
— Prueba este Sam.— dice Jordan y abro la