Porque me amaba...
Ella estaba allí. Frente a mí. Y aunque ya había escuchado todo, aunque mi padre me lo había contado todo, mi corazón aún se resistía a aceptar que esa mujer era ella. Mi madre. La mujer por la que lloré durante años, la que idealicé, la que enterré y desenterré una y otra vez en mis recuerdos.
Ellen.
Se veía más pequeña que en mis recuerdos de niña, más frágil… pero había algo en sus ojos que me atrapó. Tal vez era el miedo. O la culpa.
Crucé los brazos, intentando controlar la confusión que e