Habían pasado algunos días desde aquel encuentro. Yo todavía estaba intentando asimilarlo todo, como si mi corazón necesitara tiempo para organizar los sentimientos que vinieron todos de golpe.
Ellen, o mejor dicho... mi madre, estaba escondida en un lugar seguro. La decisión fue unánime entre ella y mi padre. Aunque su rostro no fuera tan conocido públicamente, aún existía el riesgo de que alguien la reconociera. Y cualquier mínima exposición podría ser peligrosa, tanto para ella como para no