Cierro los ojos y pronto siento que el colchón se hunde un poco. Me estremezco cuando pasa su mano por mi cuello, por mi columna.
Ese sentimiento me calentó por todas partes, hizo que mi corazón se acelerara, y no quería que terminara, no realmente.
Cuando abro los ojos y veo a un chico extremadamente hermoso, rubio y de labios rosados mirándome fijamente.
Jordan me había pedido una oportunidad, y aunque tenía miedo de lastimarme, terminé aceptándolo y ahora estoy aquí en mi habitación, con é